Amigos,
Hace unos dias viajaba desde Miraflores a Jesús Maria en una pintoresca combi de luces de neón y música – sin gracia- que salía desde los inmensos parlantes, generando total aturdimiento y desconcierto a los ya de por si sacrificados pasajeros, cuando el cobrador haciendo gala de caballerosidad, agita las monedas en la mano y te mira y levanta la cabeza desafiantemente, o sea, el momento en que te cobran el pasaje, pasa por mi lado y le digo hasta donde voy. Me cobra un sol veinte. Hasta ahí todo bien. Pero, como no todo es perfecto, y menos obviamente en una combi, claro, porque siempre algo tiene que pasar para distraerte ¿no? El cobrador de las monedas revoloteantes le pide pasaje a una chica que, indudablemente por lo que se escuchó luego, era universitaria. ¿Qué dijo el cobrador? Sencillo: “pasaje medio un sol cincuenta” Entonces la chica correctamente le dijo: “¿Qué? Pero si no voy tan lejos. No tiene sentido, oiga, que el medio pasaje cueste más que el pasaje completo, ¿no cree?”
Lo más curioso vendría luego, y es que el cobrador, a manera de consejo, soltó: “Señorita, no le conviene mostrar su carné de medio porque le resulta más caro Así es pe” Entonces la pregunta se cae solita: ¿Para qué existe el medio pasaje si, tal cual, resulta en todo caso más cómodo no mostrarlo? La respuesta es sencilla. El problema no es ni la universidad ni el estudiante; el problema son las combis que, convenientemente, ponen las tarifas que se les pega en gana; y también de la Municipalidad o el Ministerio de Transportes, que no son capaces de regular estas arbitrariedades. En qué cabeza, amigos, díganme ustedes, en qué lugar del planeta, cabe entender que el medio pasaje, concebido como una ayuda al estudiante, cueste más que el pasaje completo. Señores transportistas, ¿no entienden acaso el sentido del medio pasaje? En fin, a veces es mejor, mucho mejor, no preguntar nada porque le salen a uno con unas respuestas…
Sin embargo seamos justos. Arriesgaré opinión. En provincias, las veces que pude viajar, felizmente el panorama es distinto. He visto respetar los derechos de los estudiantes, al menos, en el tema de los pasajes. Y, hay que felicitar y ser justos, también, con los choferes y cobradores dignos y honestos, que los hay, pero lamentablemente en poca cantidad. En fin.
Finalmente y como regalo, les dejo algunas definiciones que encontré en la web sobre nuestros siempre respetuosos amigos cobradores y choferes. Y ahí va:
*“Una combi es un medio de transporte tan veloz como una montaña rusa y tan seguro como saltar de un puente, pero sin arnés (si se pusieran las pilas, podrían declarar un deporte de aventura el subirse; es adrenalina pura) Y por dentro es todo un nuevo ecosistema. Tenemos básicamente a dos especies que son el ferchus hijodeputus (nombre vulgar: chofer) y el australopithecus cobradorus (nombre vulgar: cobrador)”
Sin comentarios adicionales. Saludos.
F.
*texto extraído del blog “al fondo a la derecha”
Etiquetas: combi, combifreak, crónicas, cultura, elcomercio, lima, peru.com, punk, rpp, universidad